Dios no tiene que hablar para que podamos descubrir, en forma definitiva, signos de su voluntad; es suficiente para examinar el curso normal de la naturaleza y la consecuente tendencia de los acontecimientos.
El orgullo de los pequeños consiste en hablar siempre de sí; el de los grandes en no hablar de sí nunca.
Es momento para proclamar nuestra fe en el orden constitucional y declarar paladinamente que hoy un auténtico grito de ¡Viva España! no encierra una verdad distinta que la de ¡Viva la Constitución! y ¡Viva la democracia!
Nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo
Nuestro hermano era un hombre muy capaz, y renunció a excelentes oportunidades de recibir honra mundana y política para poder predicar a Cristo.
Traicionaría el satyagraha si permitiese que en su nombre se cometieran violencias. Nuestra acción, por el momento, debe consistir solamente en ayudar de todas las maneras posibles a las autoridades a restablecer la legalidad. Debemos predicar la verdad y la no violencia, el amor por los seres, antes de lanzar un nuevo satyagraha