Ya que no se puede cambiar la historia, tratemos de hacer cuanto podamos por promover la paz
Es una locura para las ovejas hablar de paz con un lobo.
Que tranquilidad puede tener uno cuando el presidente está rodeado de hampones, eso en un país decente no pasa, eso solo sucede aquí.
No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad.