Oye a los hombres sabios, pero hazlo solo con un oído... Deja que el otro esté siempre preparado para recibir los dulces acentos de la voz de tu Amigo celestial
A largo plazo, hay algo que se llama justicia y que a última hora, este domingo, según mis cálculos, ha ido en el buen sentido
En realidad, la condición de la humanidad es una sola, la que nos une, a pesar de nuestras diferentes formas de pensar, en este lugar sombrío y húmedo. El Hermano, el comunista, el borracho, el ladrón...Todos somos iguales ante la muerte, ante el poder del destino inexorable.
No es bueno que todo suceda como deseamos. Cuando todo nos sonríe en el mundo, nos apegamos a éste muy fácilmente y el encanto es muy fuerte. Por eso, y porque Dios nos ama, no permite que durmamos mucho y muy cómodamente en este lugar de destierro.
Y para acá o allá y desde aquí otra vez y vuelta a ir de vuelta y sin aliento y del principio o término del precipicio íntimo hasta el extremo o medio o resurrecto resto de éste o aquello o de lo opuesto y rueda que te roe hasta el encuentro y aquí tampoco está y desde arriba abajo y desde abajo arriba ávido asqueado por vivir entre huesos o del perpetuo estéril desencuentro a lo demás de más.
No, yo a este lugar no pretendia llegar.
Vamos a hacer de este momento y de este lugar nuestro paraíso
No, yo a este lugar no pretendia llegar.
Digámonos con el pleno convencimiento de que nos decimos la verdad: alma mía, comienza hoy a hacer el bien, que hasta ahora no has hecho nada
Los que mas han amado hasta ahora al ser humano le han hecho siempre el máximo daño: han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.