La fortuna de los ricos, la gloria de los héroes, la majestad de los todo acaba en un aquí yace.
Los cocodrilos vierten lágrimas cuando devoran a su víctima. He aquí su sabiduría.
Me fui pensando que Oscar Bonavena no era nada más que un tipo famoso, pero volví sabiendo que acá me había quedado aguardando un público maravilloso (después de pelear con Alí).
¿Gato?, acá hay pantera encerrada, maestro.