Emperador a Mozart: Es demasiado hermosa para nuestros oídos, verdaderamente encuentro que hay demasiadas notas. A lo que el compositor repuso: Exactamente no hay más que las necesarias.
Cuanto más tiempo se vive y más se aprende, más claramente se verá la diferencia entre unos pocos hombres que son verdaderamente grandes y los meramente virtuosos.
Los hombres sólo se unen con sinceridad socialmente cuando se trata de reventar a un tercero
No quiero actores leyendo el guión. ¿Cómo pueden actuar con sinceridad si saben desde la primera escena que se mueren en la última? Ello significa que todo lo que sucede entre la primera y las últimas escenas es falso.
Yo diría sin lugar a dudas que no hay otra cosa más digna que ayudar al prójimo sin tener en cuenta banales prejuicios humanos. La única explicación que yo encuentro a tu cambio de actitud es la de que tú no quieres a este hombre como él tiene derecho a esperar de ti, y en tal caso no te queda otro remedio que decírselo francamente en cuanto puedas.
Es mejor el hombre que confiesa francamente su ignorancia, que quien finge con hipocresía.
Estad siempre dispuestos a hablar con franqueza y evitaréis la compañía de los hombres ruines.
Este es el momento oportuno de decir la verdad, toda la verdad, con franqueza y valentía.
¿Cómo no será absurdo que cuando uno es feliz no se reconozca con verdad la felicidad que posee por no querer declarar felices a los que viven, a causa de las mudanzas de las cosas y por entender la felicidad, mientras las vicisitudes de la fortuna giran incesantemente en torno de ellos?
Unicamente con verdad no se escribe poesía, hay que persuadir.
Tienen mi paz los humildes y mansos de corazón
Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo, la tiene seguramente el hombre de corazón puro
Estoy resuelto a seguir a Dios: la voz íntima, a pesar de las tentaciones. Cuando oiga la voz claramente no seré tentado. Estoy decidido a morir, a desnudarme hasta que oiga la voz que me subyugará: que la Voluntad que se manifiesta en el universo me guíe.
Recuerdo claramente que acababa de llegar a Inglaterra para estudiar. Era la hora del té y habían servido pan. Me daba demasiada vergüenza admitir que nunca había untado un pan. Traté de hacerlo. No fue tan difícil.