¡Ojalá Dios me diera una clara señal! Como hacer un gran depósito a mi nombre en un banco suizo
Los viajeros nos cuentan que esas aguas calientes edifican verdaderos palacios, ciudadelas y murallas de algunos kilómetros de longitud. Blancos como el alabastro, los pilares y basamentos crecen incesantemente por el depósito de las cascadas susurrantes que poco a poco ocupan la llanura.
Era una vida bestial la de esa gente. Vea...Del campo me acuerdo el amanecer, las primeras horas después de almorzar y del anochecer. Son tres terribles momentos de ese campo nuestro, que tiene una línea de ferrocarril cruzándolo, hombres con bombachas parados frente a un almacén de ladrillos colorados y automóviles Ford haciendo línea a lo largo de la fachada de una Cooperativa.
Asesorarse con los técnicos del Fondo Monetario Internacional es lo mismo que ir al almacén con el manual del comprador, escrito por el almacenero
Al diseñar una vivienda se ha de prestar atención a los espacios necesarios para la vida diaria, como despensa, almacenes, cámaras frigoríficas. Lo más práctico es situar la despensa junto a la cocina.
¡Ay! Mi hormiga insensata, por cuidar de la vida nunca supiste la gracia de cantar, te atrapará mañana la muerte con la despensa llena, pero sin un cantar.
El que depositó dólares, recibirá dólares. El que depositó pesos, recibirá pesos.
¡Si Dios tan solo me diera una clara señal!..., como hacer un generoso depósito a mi nombre en un banco suizo.
La musicalidad de la poesía mexicana es de una gran finura y es inútil buscar latitudes sinfónicas en ella, sino más bien música de cámara
Apareció la cámara fotográfica. Y con ella todas las prerrogativas del pelo largo, de la caspa y de la misteriosa genialidad de ojo virolo -el artista fotógrafo.