No está en mi naturaleza ocultar nada. No puedo cerrar mis labios cuando he abierto mi corazón.
La Bhagavad Gita, es hoy no sólo mi Biblia o mi Corán, es más que eso, es mi madre. A mi madre terrena, la que me dio el ser, la perdí hace ya mucho tiempo, pero su puesto lo ha ocupado desde entonces por completo esta madre eterna. Cada vez que me agobian las dificultades o me aflige el sufrimiento, busco refugio en su pecho.
El arte es un modo de predicción que no se encuentra en planos y estadísticas y que insinúa posibilidades de relaciones humanas que no se encuentran con reglas y preceptos, admoniciones y administraciones.
El amor es un fruto que madura en todas las estaciones y que se encuentra al alcance de todas las manos.