Como en las peores etapas del '55 y del '76 salen como comandos civiles y grupos de tareas, para agredir a los que no piensan como ellos, en forma vergonzosa.
La conciencia, amigo, es uno de esos bastones que todo el mundo coge para apalear a su vecino, pero que nunca nadie hace servir para sí mismo.
Si eso que tenéis delante ya no os mueve, entonces yo os diría solamente una cosa y también me la diría a mí, poneos de rodillas y ya que os terminen de pisar la cabeza... ¡Rebelión! ¡Rebelión! ¡Rebelión!
El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.
Es pobreza de espíritu obstinarse en devolver el daño que se ha recibido
La vida no es fácil, para ninguno de nosotros. Pero... ¡qué importa! Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo. Hay que sentirse dotado para realizar alguna cosa y que esa cosa hay que alcanzarla, cueste lo que cueste.
Cuando el ser querido va demasiado lejos en la traición a sí mismo y perseverar en el engaño de sí mismo, el amor no lo sigue más.
Avergüénzate menos de confesar tu ignorancia, que de porfiar en una necia discursión que la haga patente
He oído que han prohibido fumar en el Royal National Theatre. Sin duda, ese tipo de mentalidad no tiene sentido en un teatro. No es un lugar donde imponer normas a las personas, es un lugar donde un actor puede trabajar como un esclavo con su mano
Viajan ya hacia la Tierra naves interplanetarias invisibles al ojo humano. Estos seres invisibles al ojo humano conviven en nuestro planeta desde siempre y moran en templos y conventos porque son místicos y tratan de imponer la fe
La vulgaridad es el aguafuerte de la mediocridad. En la ostentación de lo mediocre reside la psicología de lo vulgar; basta insistir en los rasgos suaves de la acuarela para tener el aguafuerte.
Yo he indicado al congreso la necesidad de defender la República, haciendo la guerra en el Perú, y ahora no debo insistir en alegar otras razones que las que expone el Libertador
Errar es humano; perseverar el error es diabólico
Equivocarse es humano, perseverar voluntariamente en el error es diabólico.
Avergüénzate menos de confesar tu ignorancia, que de porfiar en una necia discursión que la haga patente
Para mi juicio el preocuparse y tener conciencia por los demás es la cualidad más alta de los seres humanos, es lo que nos distingue de los animales...
Feliz es el hombre que ha roto las cadenas que lastiman la mente, y ha dejado de preocuparse de una vez por todas
Los movimientos sociales deben unir las energías creativas y afirmativas de las personas, no sólo reiterar los daños y producir una identidad como sujetos del daño. Sin duda, no negaría que hay formas extremas, persistentes y malignas de victimización, pero adoptar esta perspectiva en un movimiento social es contraproducente.
Como en las peores etapas del '55 y del '76 salen como comandos civiles y grupos de tareas, para agredir a los que no piensan como ellos, en forma vergonzosa.
La conciencia, amigo, es uno de esos bastones que todo el mundo coge para apalear a su vecino, pero que nunca nadie hace servir para sí mismo.
Es pobreza de espíritu obstinarse en devolver el daño que se ha recibido
Hay cualidades que conducen al éxito. Coraje, la capacidad de soñar y perseverar
El hombre superior es el que siempre es fiel a la esperanza; no perseverar es de cobardes.
La única actitud digna de un hombre superior es el persistir tenaz en una actividad que se reconoce inútil, el hábito de una disciplina que se sabe estéril, y el uso fijo de normas de pensamiento filosófico y metafísico cuya importancia se siente como nula.
La vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar.
Avergüénzate menos de confesar tu ignorancia, que de porfiar en una necia discursión que la haga patente
Créame que estoy agradecido por los sufrimientos que me deparó la suerte. Es lo que muchos no pueden comprender. Nada contribuyó tanto a hacerme artista, a permitirme imponer mi personalidad, a sustraerla de todos los desvíos capaces de debilitarla...
No hay intento más patético que el de una generación intentando imponer su forma de entender el mundo a las siguientes.
Tienen que insistir en que se les imparta la clase de educación que les estimule a pensar libremente y sin temor, que les ayude a investigar, a comprender; deben exigirla de sus maestros.
¿Quién podría ser tan arrogante como para saber cuáles son los actos que se unen y sostienen mutuamente y cuáles los que caerán en el ridículo y en el olvido fuera de lo que merece llamarse un patrimonio? En vez de insistir en esto, más vale que nos impongamos la única norma importante: mantenernos libres de tristeza y de indiferencia.
Pero (si la memoria no me falla) no la he visto repetir la misma ropa ni una sola vez. Comprobar qué ropa llevará hoy se ha convertido ya en uno de mis pequeños divertimentos ligados al footing matinal.
No hay desarrollo ahí donde las políticas son improvisadas, donde reina la ocurrencia, o donde el miedo y la desidia llevan a repetir incansablemente las estrategias del pasado.
Y ahora márchese a esas televisiones de extrema derecha y dígales que la policía española, la Guardia Civil, la Ertzaintza y la policía francesa han ido al juez a mentir para salvar la cara a este Gobierno y a este ministro.
Actuar es como mentir. El arte de mentir bien. Me pagan para contar mentiras elaboradas
La creación poética es un misterio indescifrable, como el misterio del nacimiento del hombre. Se oyen voces, no se sabe de dónde, y es inútil preocuparse de dónde vienen
La principal causa de la destrucción del medio ambiente es la pobreza. La gente que muere de hambre no puede preocuparse por la contaminación. Se preocupa por la comida.
Los movimientos sociales deben unir las energías creativas y afirmativas de las personas, no sólo reiterar los daños y producir una identidad como sujetos del daño. Sin duda, no negaría que hay formas extremas, persistentes y malignas de victimización, pero adoptar esta perspectiva en un movimiento social es contraproducente.
Más que avergonzarte de confesar tu ignorancia, avergüénzate de insistir en la necia discusión que la revela.
¿Quién podría ser tan arrogante como para saber cuáles son los actos que se unen y sostienen mutuamente y cuáles los que caerán en el ridículo y en el olvido fuera de lo que merece llamarse un patrimonio? En vez de insistir en esto, más vale que nos impongamos la única norma importante: mantenernos libres de tristeza y de indiferencia.
Equivocarse es humano, perseverar voluntariamente en el error es diabólico.
No hace falta confiar para emprender ni tener éxito para perseverar
Avergüénzate menos de confesar tu ignorancia, que de porfiar en una necia discursión que la haga patente