La impresionante mayoría de las personas actualmente vivas percibe como valor tan sólo aquello que resulta exitoso y apropiado para sobrepasar al prójimo en la competencia despiadada. Cualquier medio que sirva a este fin aparece engañosamente como un valor en sí mismo.
Un héroe no tiene que vencer. Un héroe no tiene que ser grandioso. Un héroe puede ser una persona normal capaz de sobrepasar eventos extraordinarios con gracia y dignidad.
No son las montañas que todavía tienes que escalar lo que te agota. Es la piedrita en el zapato.
La gente no soporta no saber algo, me dice. Sobre todo los hombres; no soportan no poder escalar cualquier montaña, explorar cualquier territorio. Etiquetarlo todo. Mear en todos los árboles que se encuentran y no volver a llamar nunca más.
El canto popular debe volar libre, no hay que armonizarlo.
Nunca veo salir un barco del canal o volar una gaviota por encima del banco de arena sin desear estar a bordo del barco o tener alas, no como una paloma, para irme volando y descansar, sino como una gaviota, para meterme en el corazón mismo de una tormenta.
Debe señalarse que los principios religiosos sufren una suerte de flujo y reflujo en la mente humana y que los hombres tienen una tendencia natural a elevarse de la idolatría al monoteísmo y a recaer de nuevo del monoteísmo en la idolatría.
Lo falso, por mucho que crezca en poderío, nunca puede elevarse a la verdad
¿Cuánto medís? Tengo que saber de antemano cuánto retroceder para cuando te caigas.
No creas que estoy huyendo, si me ves retroceder ¡espera!, que estoy cogiendo carrera. Desafiar la perspectiva del fracaso a la que estamos condenados.
Aunque el ideal de la empresa libre podría prestarse a elevar la condición humana, cuando se practica para el beneficio de la empresa solamente, se convierte en una licencia para exclavizar más al débil.
Ni la incuria puede envilecer a las almas fuertes, ni la riqueza elevar a los espíritus mezquinos
Al sublimar el proceso de metamorfosis personal, nos proyectamos sobre el supuesto de la amistad verdadera.
Sabe con toda seguridad que la esencia de todos los Profetas de Dios es una y la misma. Su unidad es absoluta... Honrar a uno más que a otro, exaltar a algunos por encima de los demás de ninguna manera es permitido
Resumiendo, debemos decir que el objetivo de la filosofía platónica era exaltar el hombre como un dios.
La gente cree que los cincuentones hacemos cosas súbitas y sorpresivas para ahuyentar al fantasma de la vejez: comprar motocicletas para devorar carreteras, divorciarse inopinadamente y cortejar jovencitas de 18 años, iniciarse en el camino de los placeres homosexuales, consumir alcaloides como músico de heavy metal, tirarse al abismo del trago consuetudinario.
Muy gran valor es vencer a los enemigos con armas, pero cosa de mayor prudencia desterrar y ahuyentar los vicios de la paz.
Claro que hay otra forma de espantar el miedo, pero no es propiamente una receta, porque tiene que poner mucho de su parte el paciente. Consiste en pensar: A mí esto que me asusta no me va ni me viene, algo así como ver lejos lo que le está dando a uno miedo, para que se desdibuje.
El Príncipe debe hacer uso del hombre y de la bestia: astuto como un zorro para evadir las trampas y fuerte como león para espantar a los lobos.
La única ternura inalterable es la que siente el perro hacia su amo. Todavía el hijo suele irritarse contra el padre; todavía el padre suele maldecir a su hijo. Sólo el perro sufre una paliza de su amo, y llora de amor por él.
Para lograr el conocimiento del espíritu, es indispensable la pureza de corazón: desechando todo mal pensamiento, manteniendo el ánimo sosegado sin jamás agitarse, ni irritarse por nada.
Recordaré que una persona es tanto más pequeña cuanto más pequeñas son las cosas que la hacen disgustarse y andar triste.
¡Fatal ceguera de las pasiones! ¡Le daba las gracias por contribuir a mi perdición, por allanar el camino a los extravíos que iban a llevarme al borde de la sepultura!