De todas las doctrinas orientales, de todas las corrientes del ser oriental (para no usar únicamente el término pensamiento), el zen, el inclasificable zen es aquello que más se aproxima, dentro de lo que yo he encontrado, a la dinámica más íntima de la creación poética. Porque mediante el impacto de la imagen (en apariencia absurda) provoca la iluminación.
El zen es el hecho último de toda filosofía y religión. Todo esfuerzo intelectual debe culminar en él, o más bien debe comenzar en él, si es que ha de rendir frutos prácticos.
El tipo de ciencia que investiga la cualidad material y siempre mudable, como lo blanco, lo cálido, lo dulce, lo blando y otras cosas semejantes, podría llamarse física; tal sustancia está casi siempre en los seres perecederos y se encuentra por debajo de la esfera lunar.
Bebamos seis copas por Levia, siete por Justina, cinco por Licas, cuatro por Lide, y tres por Ida. Todas mis amantes cuéntense por el falerno servido, y como no viene ninguna, ven tú a mí, blando sueño