Oriente y occidente deben unirse para complementarse uno al otro en lo que les falta. Esta unión traerá consigo la verdadera civilización, en la que lo espiritual se expresa y se lleva a cabo en lo material.
En este final de siglo, la enfermedad de occidente es la de la abundancia: Tener todo lo material y haber reducido al mínimo lo espiritual
Un terrorista no es sólo alguien con un revólver o una bomba, sino también aquel que propaga ideas contrarias a la civilización occidental y cristiana
El mundo occidental y cristiano no es una cruzada de ideas sino una realidad económica, política e histórica.