La moza que piensa es tan estúpida como el hombre que se pinta.
Pájaros con muchas plumas no se pueden mantener; los escribanos con una mantienen moza y mujer.
Generalmente se quiere gozar de una muchacha como quien saborea una copa de champagne en el momento que espumea.
¡Cosa curiosa! el primer síntoma del verdadero amor en un joven es la timidez, en una muchacha es la audacia.