El carácter humano es como una balanza: en un platillo está la mesura, y en el otro la audacia. El mesurado tímido y el audaz indiscreto son balanzas con un brazo, trastos inútiles.
Para escribir este libro he usado el lenguaje mesurado y sobrio del testigo, no el lamentoso lenguaje de la víctima ni el iracundo lenguaje del vengador: pensé que mi palabra resultaría tanto más creíble cuanto más objetiva y menos apasionada fuese; sólo así el testigo en un juicio cumple su función, que es la de preparar el terrero para el juez. Los jueces sois vosotros.
Los libros, los pensamientos y el estilo moderado causan al espíritu el mismo buen efecto que un rostro tranquilo causa a nuestros ojos y a nuestros humores.
El que es prudente es moderado; el que es moderado es constante; el que es constante es imperturbable; el que es imperturbable vive sin tristeza; el que vive in tristeza es feliz; luego el prudente es feliz.
La Quisición podía actuar sin posibilidad de error. La sospecha era una prueba. ¿Cómo podía ser de otra manera? El Gran Dios nunca hubiese considerado adecuado introducir la sospecha en las mentes de Sus exquisidores a menos que fuese justo que debiera estar allí.
Siempre me he considerado un hombre de mediana estatura, pero cuando miro a mi alrededor, no veo ningún gigante
Amor eterno que se recuece. Adherencia y despeje. Cierto era que Renata lo empujaba a una definición sentimental que sin duda valía la pena. Asentamiento. Creencia. Lo puto, pues, bien visto y por el rumbo correcto.
Por lo que a mí respecta, como me gusta considerame siempre la causa principal del bien o del mal que me acontece, siempre me he visto con satisfacción en la situación de ser mi propio alumno y en el deber de ser mi propio receptor.
Yo que he estudiado todas las filosofías me he convencido de su inanidad.
Cada uno es muy libre de juzgar sus intereses como tenga por oportuno pero yo si fuera esa opositoria estaría más bien dando saltos de alegría porque le han restituido el temario con el que llevaba trabajando dos años, y no uno, con el que llevaba trabajando apenas unos dias y eso suponiendo que durante las vacaciones de navidad también hubiera estudiado
Yo a los poemas los espero. Y eso es para mí estar sentado en este escritorio. Escucho música, leo, hablo con la gente, pero este es mi lugar donde esperar a la poesía, para que cuando venga me encuentre atento
Tierno como un suspiro, atento como un escultor, apasionado como el fuego, tu amor, mi amor.