Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa
M. Pernety me informó que él le ha comunicado mi nombre. Esto me lleva a confesarle que no soy tan completamente desconocida para usted, como podría creer, pero que por temor a la burla ligada a una mujer científica, he adoptado previamente el nombre de M. LeBlanc en la comunicación de aquellas notas que, sin duda, no merecen la indulgencia con la que me ha correspondido
Al contrario que la música, que la pintura, incluso que el cine, la literatura puede absorber y digerir cantidades ilimitadas de burla y de humor.
El contemplar una vida que una pasión violenta -de la índole que sea- ha vuelto miserable es siempre algo más instructivo y altamente moral. Eso rebaja, con una ironía aullante, tantas pasiones banales y manías vulgares, que uno queda satisfecho al pensar que el instrumento humano puede vibrar hasta ese extremo y subir hasta tonos tan agudos.
La ironía de quien quiere engañar es que antes debe ser seducido por el propio engaño.
Olvido es señal de menosprecio y por lo tanto, causa de enojo.
El hombre perdona algunas veces el aborrecimiento, pero jamás el menosprecio
Al hombre le gusta ver a su amigo humillado ante él; para la mayoría la amistad está basada en la humillación
El abandono y la humillación es lo que más estrés nos provoca.
El hombre perdona algunas veces el aborrecimiento, pero jamás el menosprecio
Falta de tradición, poca capacidad introspectiva, conciencia inmadura de la propia persona, menosprecio de un tipo de obra cuya repercusión es generalmente póstuma y, en último término, ¿por qué no? Concepción machista de la literatura, que hace considerar la redacción de un diario como cosa de señoritas.
Tengo que decir que estoy a favor de la flagelación pública. Para un tipo de criminal para el que esta humillación podría funcionar particularmente bien es el delincuente juvenil, muchos de los cuales consideran un honor el ser enviados a un correccional de menores. Y no sería algo tan 'suave' el ser flagelado públicamente.
Al hombre le gusta ver a su amigo humillado ante él; para la mayoría la amistad está basada en la humillación