Las acciones que ni mudan ni alteran la verdad de la historia, no hay para que escribirlas, se han de redundar en menosprecio del señor de la historia.
El hombre perdona algunas veces el aborrecimiento, pero jamás el menosprecio
La crueldad es a menudo el signo de una insatisfacción interior que anhela un narcótico; y también lo es una cierta desconsideración cruel del pensamiento.
La autoestima no es tan vil como la desestimación de uno mismo.
La autoestima no es tan vil pecado como la desestimación de uno mismo
Sin la subestimación de las dificultades de nuestra situación, la tragedia de los desempleados, la carga penosa de los impuestos, la lucha ardua y dolorosa de ésos empleados en comercios e industrias, de todos modos estamos libres de ese miedo. Ese miedo que las cosas van a ser peores. Debemos nuestra libertad de ese miedo al hecho de que hemos compensado nuestros sueños y realidades.
En los bares que frecuentaba como vaquero estrella, la actitud distinguida implicaba un cierto y desafectado desdén por el cuerpo. El cuerpo era carne. Case cayó en la prisión de su propia carne.
Los que nacen con la conciencia superior de los destinos de su vida, nada los fascina ni embriaga, porque no sólo tienen el más profundo desdén por todos los poderes de la tierra, sino también, por cuanto pudiera desviarlos de su propia recta orientación.
Yo acepto con gusto y no desdeño ninguna de las responsabilidades que se puedan derivar de actos que yo realice, y las responsabilidades ajenas, si son para el bien de mi patria. Yo digo lo que Santo Domingo de Silos contestó a un rey castellano: 'Señor, la vida podéis quitarme, pero más no podéis'. Y es preferible morir con honra a vivir con vilipendio
Pronto cansa la altanería de una mujer hermosa; nunca aburre la de una mujer buena.
Lo trágico es que en su arrogancia infundada la gente intenta someter a la naturaleza a su voluntad.
Siempre que un hombre cree que ha recibido la verdad exacta de dios, no hay en él un espíritu de transigencia. Le falta la modestia que nace de las imperfecciones de la naturaleza humana; tiene la arrogancia de la certidumbre teológica y la tiranía que nace de la certeza inherente a la ignorancia.
La modestia contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso.
Agradece, como un favor muy especial, ese santo aborrecimiento que sientes de ti mismo.
Cuando uno ama, todo es amor, aunque vaya unido al dolor y al aborrecimiento
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos
La única recompensa que puede esperarse del cultivo de la literatura es el desdén si uno fracasa y el odio si uno triunfa.
Hasta hoy, la literatura exaltó la inmovilidad pensativa, el éxtasis y el sueño. Nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso ligero, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo.
La ingratitud es más fuerte que el arma del traidor.
Si queréis conocer la ingratitud del hombre, oídlo hablar de la mujer
La Falange me gusta bastante poco y rechazo de plano cualquier cosa que pueda plantear, pero la Constitución y el derecho de manifestación están por encima de que a mi me guste o no me guste la ideología de los convocantes, que no me gusta absolutamente nada.
Contra la inflación la única actitud correcta es el rechazo resuelto y airado; la menor desviación de esta conducta está mal.
Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos luego con la humillación y la miseria.
El hambre, la humillación y la sorda cólera ante la injusticia se hacen tolerables a través de las imágenes entrañables de las personas amadas, de la religión, de un tenaz sentido del humor, e incluso de un vislumbrar la belleza estimulante de la naturaleza: un árbol, una puesta de sol.