Es un crimen que justo cuando las arcas de varios gobiernos regionales están repletas de dinero gracias al canon que pagan las multinacionales, la inversión pública brille por su ausencia. Mientras los bancos ganan con los depósitos, los campesinos, los artesanos, los pequeños y medianos empresarios, la gente común y corriente no ve ninguna obra pública que los beneficie y eso es un pecado.
Si yo desaparezco, queda mi obra y queda la verdad sobre mi gigantesco esfuerzo donde dejé mi vida.
Lo que me gusta en un relato no es directamente su contenido ni su estructura sino más bien las rasgaduras que le impongo a su bella envoltura: corro, salto, levanto la cabeza y vuelvo a sumergirme. Nada que ver con el profundo desgarramiento que el texto de goce imprime al lenguaje mismo y no a la simple temporalidad de su lectura.
El brío del texto (sin el cual en suma no hay texto) sería su voluntad de goce: allí mismo donde excede la demanda, sobrepasa el murmullo y trata de desbordar, de forzar la liberación de los adjetivos que son las puertas del lenguaje por donde lo ideológico y lo imaginario penetran en grandes oleadas.
Vemos que el Sagitario era signo de la Contemplación, estudio y buen Impulso, con su séquito y servidores, que tienen por objeto y sujeto el campo de la Verdad y del Bien para formar el Intelecto y la Voluntad, de donde queda muy lejos la Ignorancia afectada y la Despreocupación vil.
Caramba, yo hubiera querido hacer un estudio experimental; pero he visto en los libros que tales estudio tratan sólo de investigar el cómo de las cosas; y entre mi primera idea, que era esta, de reconstrucción y la que averigua las razones que movieron a unos individuos a atacar a otro a puntapiés, más original y beneficiosa para la especie humana me pareció la segunda.
El texto vive únicamente si está en contacto con otro texto (contexto).
Yo reconozco, amo y venero el canto a lo humano y el canto a lo divino, desde el punto de vista del texto literario y del punto de vista musical. Basta con conocer un verso a lo divino para conocer el espíritu fino, sabio y delicado del cantor chileno.
Lo más hermoso es el mundo, porque es obra de Dios
Quizá alguien piense, sin embargo, que de este modo convertimos a los súbditos en esclavos, por creer que es esclavo quien obra por una orden, y libre quien vive a su antojo. Pero esto está muy lejos de ser verdad, ya que, en realidad, quien es llevado por sus apetitos y es incapaz de ver ni hacer nada que le sea útil, es esclavo al máximo.
Una democracia es tanto más sólida cuanto mayor volumen de información de calidad puede soportar.
Recuerdo que una de las primeras actuaciones que hice con aquel ampli fue en una iglesia del barrio. Querían a alguien que rellenara con la guitarra y mi amigo dijo: 'Él sabe tocar'. Así que arrastré el ampli hasta allí y me puse a tocar hasta que todo el mundo empezó a gritarme que bajara el volumen
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.
El nacionalismo al que me opongo es el que mutila y descarta parte de la sociedad plural a la que se aplica: el que quiere dividir la realidad nacional en propietarios y advenedizos, el que pretende inventarse un extranjero interior contra el que luchar, el que quiere suprimir y monopolizar, poniendo en peligro la ejemplar convivencia de lo diverso que se da en la vida cotidiana de Cataluña.
También se tomó él el asunto con mucho celo colocando numerosas máquinas, piedras, dardos y catapultas. Hubo gritos y exhortaciones por ambas partes, ninguno quedó atrás en el ataque y el coraje, lanzando piedras, dardos y jabalinas, unos con las manos, otros con las máquinas y otros con hondas. Y se sirvieron con ardor de cualquier otro instrumento o recurso que tuvieran en sus manos.
Hay que amigarse con la muerte. Hubo un momento en el que la sentí en mi espalda, heladísima, y me dio mucha pena morirme. Sentí que no era el momento. Pero ahora todo lo tomo con alegría
Los elementos que caracterizan la calidad de las posiciones son casillas bien o mal defendidas, peones débiles, filas u columnas despejadas, etc. Al desmenuzar cada posición en sus elementos, un ajedrecista experto puede determinar su calidad igual que un químico desintegra un cuerpo en sus elementos componentes.
Y, ¿Con qué aliciente? La gloria. ¡Oh! ¡La gloria, que casi siempre arroja sus laureles sobre el ataúd, donde han caído derribadas por el hambre del cuerpo ó los supremos dolores del alma! No importa. Con la planta herida por los abrojos del camino y la frente iluminada por los resplandores de la fe en los destinos humanos, ellas las obreras del pensamiento, continuarán laborando.
Ritmo -dijo Stephen-, es la primera y formal relación estética entre parte y parte en un conjunto estético, o entre el conjunto estético y sus parte o una de sus parte, o entre una parte del conjunto estético y el conjunto mismo.
¿Qué hago en mi vida cotidiana? Escribo cuando puedo y no escribo cuando no puedo; siempre por la mañana o en la primera parte del día. De noche, uno tiene ideas muy brillantes, pero no se sostienen. Esto lo descubrí hace mucho.
De todas las definiciones de Dios, ninguna es tan exacta como la expresión bíblica Yo soy el que soy, de Éxodo, capítulo 3.
El catolicismo, judaísmo latino, salpicó de un hollín indeleble la exuberancia del Mediterráneo. ¿Cómo pudo <<florecer>> en sus riberas bañadas de un sol divino? El cristianismo es una reacción contra el sol y en su vertiente católica un ataque contra él que merece un capítulo aparte.
No me imagino a ningún gran actor de la historia sin un buen libreto detrás.
Si no se registra beneficio en la fabricación de un artículo, es señal que el trabajo y el capital a él destinados se hallan mal invertidos, por cuanto el valor de los recursos que han de ponerse a contribución para elaborar el producto es superior al precio del artículo en cuestión.
El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general.
Había sido impotente para luchar contra ellos, y ahora era casi impotente para luchar por ellos. Los detestaba por haberle impuesto tal impotencia.
Uno de los casos más comunes de impuesto discriminatorios es el de un derecho sobre la importación de una mercancía que puede producirse en el país, no acompañado de un impuesto equivalente sobre la producción nacional.