Silencio. ¡Cuán bello el silencio! Pero hay que aquietar este mundo interior. Hay muchos que gritan ahí dentro. El silencio es una conquista. No es el ruido externo lo que nos aturde; es el grito de las pasiones. No es aislarse; es desprenderse; el silencio no es un don sino un fruto difícil. Este silencio físico es apenas un medio para acallar la propia algarabía
Querías un regalo, y yo derramé encantado con un grito entre tus tetas aquel collar de perlas, y en ese instante el mundo terminó de Secretos y Mentiras, El Tiempo de las Cerezas.