Cuando la arbitrariedad y la ilegalidad se atreven a levantar la cabeza con insolencia e impudicia, es siempre un signo seguro de que los llamados a defender la ley no han cumplido con su deber.
Cuando asumimos la ilegalidad como la primera opción ante las responsabilidades cotidianas - individuales o colectivas - socavamos las bases de la democracia. Ser cada uno ejemplo de civismo es socialmente más eficiente en el largo plazo; la sociedad no termina con nosotros... continúa.
... un gobierno de y para el pueblo está abierto al escrutinio público, mientras que la información privada de los ciudadanos debe estar protegida por norma de la intrusión gubernamental.
Los científicos tienden a resistirse a las investigaciones interdisciplinarias en su propio territorio. En muchos casos, tal estrechez de miras se basa en el temor a que la intrusión de otras disciplinas ejerza una competencia desleal por unos recursos financieros limitados y por lo tanto disminuya la propia oportunidad para la investigación