Queremos dejar a Cataluña en pelotas desde el punto de vista laico, de neutralidad; que los poderes públicos no tengan trampa ni cartón; que quepan todos: los que son nacionalistas, los que no lo son, los religiosos y los que no son religiosos.
Nosotros somos de Inglaterra y los Ingleses son difíciles de impresionar. Ellos tienen esa idea que si eres exitoso es porque has hecho trampa y que todo es una mentira. En cambio en Estados Unidos las celebridades viven en un plato de oro. Son intocables, eso es demasiado loco.
Es una cuña, vuelvo y repito, que le pone picardía y alegría y humor a la campaña. Los que están ofendidos son los antiuribistas. Es parte del juego porque le pone picardía y humor. Cada persona hace su campaña como quiere.
En toda negociación, el hombre honrado está destinado a llevar la peor parte, mientras que la picardía y la mala fe se apuntan finalmente los tantos.