No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala
Cultivad asiduamente la ciencia de los números, porque nuestro crímenes no son más que errores de cálculo.
Me preocupo de mi juicio cuando algo en lo que creo o algo que hago regularmente empieza a ser aceptado por el público.
Eso no fue un marcador de un partido de fútbol, fue un marcador de un partido de hockey... en los entrenamientos regularmente juego partidos de tres contra tres y cuando el marcador termina 5-4, envío a los jugadores de vuelta a los vestidores, porque no están defendiendo adecuadamente.
Una vez que te abandonas a una metáfora, Claudio, cosa que sucede muy rara vez, la sigues demasiado lejos. Sin duda recordarás las instrucciones de Atenodoro contra esas cosas. Bueno, llama gusano a Seyano y termina con eso. Y vuelve a tu estilo habitualmente sencillo.
Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando.
La felicidad es una condición imaginaria, antiguamente atribuida por los vivos a los difuntos, ahora atribuida usualmente por los adultos a los niños, y por los niños a los adultos.
Nuestra caridad empieza por uno mismo. Y usualmente termina por donde empieza.
El individuo es como la ola que se levanta en la superficie del agua. No puede separarse de ella completamente. Y vuelve a caer rápidamente en la masa solidaria, que se la traga. Vuelve a caer una y otra vez continuamente con el movimiento irresistible de la marea que la arrastra. Pero ¿Por qué no levantarse una vez, y otra vez, y otra vez?
Si los actores no se estuviesen besando continuamente ante la cámara, se tirarían al cuello para morderse.
El temer lo peor es con frecuencia el mejor medio de remediarlo.
La amistad del hombre es con frecuencia un apoyo; la de la mujer es siempre un consuelo.
El político debe hablar y obrar muchas veces sin haber pensado ni leído.
Las relaciones socialistas de producción que no se asientan sobre una base suficiente de desarrollo de las fuerzas productivas pueden tener aspectos formales, entendiendo éstos en el sentido que muchas veces damos a las libertades en la sociedad burguesa.
...agora comúnmente llaman traidor al que, defendiendo la libertad de la república, resiste a los apetitos de los príncipes, y a los que aconsejan al príncipe que sea tirano.
Los sentidos llevan comúnmente fragmentos de conocimientos. Se sabe que las personas que son compasivas, del corazón, tienen cierta sabiduría, percepción, intuición que no puede ser enseñada. Ellos pueden ver cosas, sentir cosas. Son sensibles a cosas que no son viables a la mente.
Gran habilidad sin discreción, invariablemente tiene un fin trágico.
La naturaleza no cambia, pero sin embargo invariablemente cambia con el tiempo la forma de mirarla. No importa la época, la agricultura natural existe desde siempre como fuente de la agricultura.
La letra es generalmente un complemento de la música.
El amor nunca se muere de hambre, generalmente lo hace por indigestión.