La Calidad nunca es un accidente, es siempre el resultado de un esfuerzo inteligente
La diferencia entre un hombre inteligente y un tonto radica en que aquél se repone fácilmente de sus fracasos, mientras nunca logra éste reponerse de sus éxitos.
No uses el mismo estilo con mujeres de diferentes edades: la cierva cargada de años ve desde lejos los lazos peligrosos. Si pareces muy avisado a las novicias y atrevido a las gazmoñas, unas y otras desconfiarán de ti, poniéndose a la defensiva
Dar consejos al hombre avisado es superfluo; darlos al ignorante es poca cosa
Está amaneciendo. Me ha sido dado un nuevo día. Otro día para oír, y leer, y oler, y caminar un nuevo día para el amor, para la gloria. Estoy vivo un nuevo día.
Tengo mis raíces en esta tierra. Y todos sabéis que para que un árbol se mantenga vivo y dé frutos tiene que tener bien arraigadas sus raíces en tierra fecunda.
Lo que ocurre es que si tienes un cerebro tan sofisticado y astuto como el nuestro, pero lo desconectas del corazón -en el sentido literario del corazón como la sede del amor y la compasión-, entonces lo que surge es una criatura muy peligrosa. Y eso es lo que somos ahora mismo.
Se puede ser más astuto que otro, pero no más astuto que todos los demás.
Un hombre solo en una casa sola No tiene deseos de encender el fuego No tiene deseos de dormir o estar despierto Un hombre solo en una casa enferma.
Yo sé que siempre se sigue delante y que nos llenamos de otros nuevos días y al eventual transcurrir de las tardes un día vi el batir de las alas de ayer, más no partió tu recuerdo incensante y aún me despierto al eco de tu risa, de vuelta atrás donde a veces estás pero, ¿qué hago con tanto que nunca se fue?
Porque el demonio es ahora más sagaz que antiguamente y tienta, no con la pobreza, sino dando riquezas
Tu espejo es un sagaz te sabe poro a poro, te desarruga el ceño te bienquiere te pule las mejillas te despeina los años, o te mira a los ojos te bienquiere te depura los gestos te pone la sonrisa te transmite confianza te bienquiere, hasta que sin aviso sin pensarlo dos veces se descuelga del clavote destroza