Apenas han encontrado marido, se convierten en máquinas de fabricar niños, en perpetua adoración por el fabricante.
Los finales felices están muy bien siempre que resulten felices por sí mismos,pero no los puedes fabricar para los demás. Es como pensar que la única manera de garantizar un matrimonio feliz es cortar la cabeza a los novios en cuanto dicen Sí,quiero.
Ésta es la interpretación más completa que me han dado la oportunidad de realizar. Me llevó más de lo que poseo física y emocionalmente como actor y como persona poder crear esta interpretación de Muhammad Ali. No sé qué podré hacer en el futuro que supere este trabajo.
Hay dos maneras de aprender de otros. Una es la dogmática, que consiste en copiarlo todo, sea o no aplicable a las condiciones de nuestro país. Esta no es una buena actitud. La otra es hacer funcionar nuestras cabezas y aprender lo que se adapte a nuestra condiciones, es decir, asimilar cuanta experiencia nos sea útil. Esta es la actitud que debemos adoptar.