No me gusta poner etiquetas. Cualquier tipo de etiqueta limita. No me interesa la literatura que excluye, la literatura que se hace para un solo grupito de iluminados que viven en un olimpo separado de los demás.
La fortuna de los ricos, la gloria de los héroes, la majestad de los todo acaba en un aquí yace.
Y el Pelida deseaba alcanzar gloria y tenía las manos manchadas de sangre y polvo.