Trato de no hacer nunca predicciones a largo plazo, pueden pasar tantas cosas que tan sólo hacen que parezcas un tonto unos años después
Era tonto buscar el pezón izquierdo contra la voluntad de la muchacha en el primer encuentro. Oki había preferido explorar los puntos donde ella recibía con más placer sus caricias. Los encontró. Y entonces, justo cuando comenzaba a comportarse con más rudeza, la oyó pronunciar el nombre de Otoko.