El miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros.
Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión
La lengua maldiciente es indicio de mal corazón.
La calumnia está en todas partes, el calumniador en ninguna.
No seas compañero de los malos ni calumniador de los buenos.
No hay nada más terrible, insultante y deprimente que la banalidad.
Cabe preguntarse si en ciertas clases populares no existe más duplicidad que en la alta sociedad, que sin duda se reserva para nuestra ausencia las frases descorteses, pero cuya actitud hacia nosotros no seria insultante si estuviéramos apenados