Si la culebra pudiese hablar, sería el mayor calumniador del león. Los hombres reptiles por eso persiguen con su lengua a las almas superiores
Las mordeduras más peligrosas son las del calumniador entre los animales salvajes y las del adulador entre los animales domésticos.
El miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros.
El murmurador a todos los cuerdos es aborrecible, porque cada uno se teme dél, y piensa que otro tanto dirá dél en ausencia, como dice de los otros.
Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión
La lengua maldiciente es indicio de mal corazón.
La lengua maldiciente es indicio de mal corazón.
Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión