Dormir es distraerse del mundo.
Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella.
Ser derrotado es a menudo una condición temporal, abandonarse es lo que hace que sea permanente.
Abandonar puede tener justificación, abandonarse no la tiene jamás
Un día tendré que pagar mi tributo al diablo, como Fausto. Pero por qué voy a dejar de disfrutar del sol de hoy para pensar en las nubes de mañana.
El silencio es la antesala de la palabra. Sin decir nada, se pueden decir tantas cosas, que, a veces, es mejor callar, y dejar que sea el propio interlocutor el que imagine e interprete lo que se intenta comunicar a través de la magia del silencio.