...haceos entender, porque todo el mundo tiene plena libertad para pronunciar su voto y quien calla se entiende que otorga.
Refrénate de pronunciar palabras amenazadoras.
La fe es un hecho en los que la poseen. Y les resulta inútil disertar sobre ella a aquellos que no la tienen.
Para decir: Yo te quiero, uno debe saber primero como pronunciar el Yo.
Refrénate de pronunciar palabras amenazadoras.
Lo puedo leer en tus ojos, vienes de una noche de amor.
En Estambul, escribía para que me lo imprimieran, para que me leyeran con los ojos. Pero en Anatolia comprendí que era preciso leer los poemas en voz alta, para el pueblo. (...) Entonces me dediqué a escribir poemas sonoros, con rima y expresiones populares.