La evolución espiritual no se manifiesta por la posibilidad de almacenar conocimientos, declamar verdades u obrar milagros, sino por la capacidad de corregir los propios errores
Nos permitieron aullar en la lengua de los enanos y los demonios, pero las palabras puras y generosas quedaron prohibidas bajo una pena tan severa que si alguien se atrevió a pronunciar alguna de ellas puede considerarse hombre perdido.
El hombre derrotado pierde el sentido de su libertad. El hombre angustiado que todos los días regresa a su hogar, a la mesa escaseada, y tiene que pronunciar palabras de queja frente a sus hijos, está maltratando el porvenir democrático de su país, porque está sembrando el desengaño en sus propios hijos.
La idea desencadena la acción al enunciar un proyecto, al indicar un objetivo; y determina y guía la acción al elaborar un programa. Para no ser utópico, ese proyecto y ese programa, al oponerse al presente político, deben tenerlo en cuenta: deben ser realizables a partir del presente dado (y no suponiendo condiciones inexistentes).
Creo que toda la obra del hombre se mueve por amor. Si pudiera llegar a enunciar en pintura lo que Erik Satie expresó en sus Trois Gymnopédies y Gnossiennes, me consideraría feliz
Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender.
Cuando la totalidad de los individuos sepa leer y escribir, cuando los periódicos penetreen hasta la choza del indio, entonces, encontrando en el pueblo jueces cuya censura habreis de temer y cuyos sufragios debeis buscar, adquiriréis las virtudes que os faltan