Ella mira el mar, es lo que puede hacer. Y su mirada está limitada por la línea del horizonte, es decir, por su incapacidad humana de ver la curvatura de la Tierra.
En la teoría clásica de la relatividad general el principio del universo tiene que ser una singularidad de densidad y curvatura del espacio-tiempo infinitas. En esas circunstancias dejarían de regir todas las leyes conocidas de la física.
No me gusta lo convencional. Quiero que la sinuosidad de los acontecimientos sea la textura de mis novelas. Que sorprendan página a página. Creo que improvisar, saber adaptarse y responder al instante es la clave de la felicidad.
Tú golpe limpio tiene un ángulo para penetrar en el interior de las defensas del contrario.
Yo y mi sombra, ángulo recto. Yo y mi sombra, libro abierto.
Para comprender toda religión es imprescindible saber que a los Dioses les divierte ver a las niñas saltando a la comba con alambres de púas, juegan a cosas que no son el ajedrez con los destinos de los mortales y los tronos de los Reyes.
Y yo respiro, y ando, y caigo, y giro y vuelvo a ver los árboles sedientos y los pájaros disparados en la embriaguez de la música del viento y estoy inmóvil y absorto y maravillado de un día más en el pecho ardiendo.
Hay que dar un giro de 180 grados en la estrategia de IU a todos los niveles, en el Parlamento y fuera del Parlamento, o el proyecto va camino de la desaparición
Cuando la soledad se me volvió un rito sin sentido, y el mar y el universo me negaron su sal y sus estrellas, desembarqué en este pequeño recodo donde abril come astros a falta de miel y primaveras que alimenten la rosa de sus días...
Lo que importa no es la casa de todos los días sino aquella oculta en un recodo de los sueños. Lo que importa no es el carruaje sino sus huellas descubiertas por azar en el barro.
Yo y mi sombra, ángulo recto. Yo y mi sombra, libro abierto.
Tú golpe limpio tiene un ángulo para penetrar en el interior de las defensas del contrario.
La felicidad ah caminado codo a codo conmigo; pero la fatalidad en absoluto conoce tregua: el gusano esta en el fruto, el despertar en el sueño, y el remordimiento está en el amor: tal es la ley. La felicidad ha caminado codo a codo conmigo.
En España no eres nadie si no apareces amarrado a un habano con el codo en la maroma de Las Ventas contemplando la carne para albóndigas que los picadores y espadas preparan en el ruedo.