No temas, no temas, y mira, mira hasta las islas... ¿Viste alguna vez la melodía de los brillos? ¿La viste ondular, todavía de gasa, desde tus pies al cielo, sobre el río?
Voy a hablarte sobre el corazón: en él están el alma, la pasión y la alegría. En él está la belleza de la cancioncita que arrulla al hombre... Y su melodía es siempre una mujer.
Pido perdón al tiempo. Pongo mi palabra en plaza pública - qué más da - para que le muerda un perro, le agreda la intemperie, le asfixie el smoke de tanta mentira, de tanto olvido putrefacto, que no pudo pasar por los sumideros sociales; y tanta moda burda...
A las mujeres les gusta la moda porque toda novedad es siempre un reflejo de la juventud.
Siempre quise escribir una canción como los otros, y lo intentaba, pero en vano. No me costaba encontrar la letra, pero cada vez que se me ocurría una melodía y se la cantaba a los otros, me decían: Eso se parece a tal cosa, y me daba cuenta de que llevaban razón. Pero hay una en la que me apunté un pequeño tanto como compositor: se titulaba What goes on
Sola en la cama oigo un mosquito macho zumbando una melodía triste.
La palabra me devora si me aviva el pensamiento, y en callada flor del viento mi antigua canción demora.
Le debo una cancion a lo oportuno, a lo oportuno limitador de cuanta ala