La ciudad es un corral de hombres.
Es bueno que los cabestros estén bien acotados. A los animales mansos se les puede dejar pastar con libertad, pero los cabestros, o están bien acotados y cerrados en su redil o pueden hacer mucho daño, sobre todo a su dueño
En infinitos mundos mi situación será la misma, pero tal vez la causa de mi encierro gradualmente pierda su nobleza, hasta ser sórdida, y quizá mis líneas tengan, en otros mundos, la innegable superioridad de un adjetivo feliz.
¿Tal vez por eso manda usted a sus adversarios políticos a la cárcel? (...) Lo encuentro muy lógico. Primero me encerraban ellos a mí. Ahora los encierro yo a ellos.
Estoy intentando aprender a patinar con tabla ahora. Intenté patinar descalzo, mala idea: me corté todos los dedos de los pies.
Las depuraciones evidentemente nos han perjudicado. Hemos ganado jugando un partido con todo en contra. Le hemos ganado incluso al árbitro. En vez de depurar desde la corte al pueblo, el pueblo debía depurar a la corte. Si yo fuera miembro de esa corte, sería el primero en renunciar.
¿Tal vez por eso manda usted a sus adversarios políticos a la cárcel? (...) Lo encuentro muy lógico. Primero me encerraban ellos a mí. Ahora los encierro yo a ellos.
En infinitos mundos mi situación será la misma, pero tal vez la causa de mi encierro gradualmente pierda su nobleza, hasta ser sórdida, y quizá mis líneas tengan, en otros mundos, la innegable superioridad de un adjetivo feliz.