No se puede juzgar apresuradamente a nadie. Muchos se han arruinado por juzgar apresuradamente.
Que cada uno se contente con ser honesto, quiero decir con cumplir su deber y no fastidiar al prójimo, y entonces todas las utopías virtuosas se verán rápidamente rebasadas.
Saltar rápidamente a conclusiones rara vez conduce a felices aterrizajes.
Luis bajó raudamente las escaleras de su estudio jurídico y alguien elogió su estado físico y contestó: No, ya tengo menos piernas que una foto carnet.