Si bien deseaba que una mayor parte de la población estuviera mejor educada, también creía que, para la mayoría de la gente que había conocido, la educación caía en saco roto.
Una serpiente trazó un vértice para el sol -en no holladas playas sacó su lengua y tamborileó. ¿Qué fuente escuche? ¿Qué helados discursos? La memoria, confiada a la página, se había muerto.