DOCTOR STOCKMANN: ¿Quizá no es obligación de todo ciudadano dar a conocer al pueblo las nuevas ideas?
Mostrarse asustado sin motivo aparente es dar a conocer que se tiene razón de temer.
Es preciso no dejarse llevar a engaño: ¡no juzguéis!, dicen, pero ellos mandan al infierno a todo lo que los estorba. Al hacer que Dios juzgue, son ellos mismos los que juzgan: al glorificar a Dios, se glorifican a sí mismos...
Queremos glorificar la guerra, única higiene del mundo, el militarismo, el patriotismo y el gesto destructor de los anarquistas, las bellas ideas que matan y el desprecio a la mujer.
Toda revolución genera libertad y genera nuevas formas de dominación. Entonces, hay que consagrar la libertad para combatir esas formas de dominación que inevitablemente van acompañadas de una gran transformación social, del descenso de unos, del ascenso de otros.
Hay por lo menos dos vías de acceso diferentes relacionadas con esta cuestión de consagrar o cargar el talismán con un tipo específico de energía. El primer método se basa en cierto tipo de meditación, el segundo es una consagración mágica ceremonial.
La religión, oh, sólo otro de esos numerosos errores que resulta de intentar popularizar el arte
La prensa es el freno para sujetar las demasías de los gobernantes y poderosos, el apoyo más firme de la libertad y el médico más eficaz de difundir conocimientos y popularizar la instrucción.
DOCTOR STOCKMANN: ¿Quizá no es obligación de todo ciudadano dar a conocer al pueblo las nuevas ideas?
La aportación más grande que quiero hacer es dar a conocer en todo el mundo a mi México lindo y querido, mi país y mi gente.
La prensa es el freno para sujetar las demasías de los gobernantes y poderosos, el apoyo más firme de la libertad y el médico más eficaz de difundir conocimientos y popularizar la instrucción.
La religión, oh, sólo otro de esos numerosos errores que resulta de intentar popularizar el arte