La envidia es proteiforme. Sus manifestaciones más comunes son la crítica amarga, la sátira, la diatriba, la injuria, la calumnia, la insinuación pérfida, la compasión fingida, pero su forma más peligrosa es la adulación servil
Harry Potter no es Crepúsculo, ¿sabes? No estamos vendiendo sexo, así que cuando hay una insinuación de eso, todos se ponen muy entusiastas