Nos gusta mezclar un poquito de estupidez, un poquito de inteligencia y espolvorearlo con un poco de sexualidad, mézclalo y entonces bébetelo.
Todo debe tender al buen sentido, pero el camino que lleva a él es resbaladizo y difícil de seguir: apartarse un poco es hundirse. Muchas veces, la Razón tiene sólo un sendero por donde avanzar.