Un despreocupado paseo o una borrachera accidental en tierra bastan para desvelarle los secretos de todo un continente, y con frecuencia descubre que el secreto no vale la pena.
Tu eras mi único deseo en aquellas noches de borrachera
No, estoy montando guardia. Ferayear respondiendo a la pregunta de ¿Te estas duermiendo? cuando estaba en estado de embriaguez sentado en el retrete.
Ganar las fuerzas de la embriaguez para el servicio a la revolución: en torno a esto gira el surrealismo, tanto en sus libros como en sus empresas. Tal es lo más propio de su empeño.
A mi madre huyen las tempestades de mi mente cuando los dedos de su mano fría, se hunden, temblando, en la melena mía...