En toda obra hay altibajos. Hay momentos de ascenso y de caída y eso es lo único que puede reflejar la poesía, porque la vida es así. A un segmento de caída sucede otro de plenitud.
Estamos acostumbrados a que determinadas causas generan efectos previstos. El fútbol se aparta de eso: una mínima causa puede ofrecer diferentes efectos. No se puede prever lo que va a pasar. Entonces, los que protagonizamos o pertenecemos al fútbol y hemos transcurrido tiempo suficiente dentro de él, sabemos que la mayoría de las cosas que suceden no obedecen a cómo las imaginamos, no son como las imaginamos, hay mucho de casual. Sinceramente, soy un segmento de un proceso que circunstancialmente fue exitoso.
Mi química con la banda nos ayudó a ponerla de nuevo en la parte alta y me dio una credibilidad musical que nunca había tenido antes, pero no pude conseguir el reconocimiento que necesitaba. Me sentía como si estuviera encerrado en un cubículo pequeño, como si estuviese en una casa ajena
El arroyo era como 12.845 cabinas de teléfono puestas en hilera, con altos techos victorianos y todas las puertas desmontadas y la parte trasera de la cabina desfondada.
Si los males no pueden evitarse, es de sabios reducir el intervalo de espera; estar conscientes, nada más, de cuáles serán los sufrimientos que pueden alcanzarnos si intentamos emprender el vuelo; y sufrir únicamente su daño real sin los conflictos anticipados de la duda y la angustia.
Si queremos hacer una petición importante (que ella tenga que invertir mucho) debemos hacerlo en un intervalo de tiempo corto, y si lo queremos conseguir algo menos comprometido es conveniente dejar pasar un poco más de tiempo.
Comparo mi vida con la tirada de un dado y sale cero... y yo solo espero ser mas certero