Me he vuelto un revolucionario a pesar de mi mismo.
Algunos políticos sostienen que la única manera de hacer seguro a un revolucionario es darle un escaño en el parlamento.
No debía escandalizarse por el sentido de mis voces, de cortar cabezas, verter sangre y sacrificar a toda costa. Para conseguir el ideal revolucionario hace falta recurrir a medios muy radicales.
El Cinema Novo apoyó la utopía brasileña. Si es feo, irregular, sucio, confuso y caótico, es, al mismo tiempo, bello, brillante y revolucionario