Aunque te quiebre la vida, aunque te muerda un dolor, no esperes nunca una ayuda ni una mano... Ni un favor.
Lo que me gusta en un relato no es directamente su contenido ni su estructura sino más bien las rasgaduras que le impongo a su bella envoltura: corro, salto, levanto la cabeza y vuelvo a sumergirme. Nada que ver con el profundo desgarramiento que el texto de goce imprime al lenguaje mismo y no a la simple temporalidad de su lectura.
La mayor nobleza de los hombres es la de levantar su obra en medio de la devastación, sosteniéndola infatigablemente, a medio camino entre el desgarro y la belleza. (Antes del fin, 1999).
Pides al alba que desgarre su luz donde la soledad es el rito acostumbrado.
Cuando tenía diecisiete años concurrí una temporadita a una de esas academias de barrio que enseñan baile, música, corte y confección y qué sé yo cuántas cosas más. Allí había un profesor de dibujo que me dio algunas lecciones. Esa fue mi única cultura académica. Todo lo demás lo he aprendido solo, venciendo las mayores dificultades, en medio de circunstancias terribles...
La política es un chiste. Arnold Schwarzenegger, Terminator, es el gobernador de California. Si seguimos así, Ally McBeal llegará a la corte suprema.
Aunque te quiebre la vida, aunque te muerda un dolor, no esperes nunca una ayuda ni una mano... Ni un favor.
Si te enfrentas a Big L cogiste la cabeza equivocada. destrozo micrófonos como al pan de maíz, no se me puede destruir, yo nací muerto.
Cuando disecciono y destrozo a un animal vivo, oigo en mi interior al amargo reproche de que con una mano brutal y torpe estoy estropeando un mecanismo artístico incomparable
Lograremos la justicia como fruto de la solidaridad boliviana. Porque no ha de ser la justicia social engendro de odio y fruto de desunión nacional. Los comunistas de esta tierra, al ver que este pueblo se levanta libre y nacionalista, quisieran ponerlo en el potro de la lucha de clases, para descoyuntar como a Túpac Amaru el cuerpo de esta Patria que debe ser unida y fuerte.
¿Usted mantendría la misma relación con una estructura que lo califica como me calificó el Athletic a mí? Todos sabemos que los que mandan viven de la autoridad, o de la imagen de la autoridad, tanto de la autoridad genuina como de la imagen de autoridad. Si el club me desautoriza de semejante manera, lo único que puedo hacer es decir ‘yo no miento’, y asumo que me han tratado de ese modo. Pero eso no quiere decir ni que tenga problemas personales, ni que esté enamorado del trabajo que estoy haciendo. Y eso no significa de ninguna manera a que haya desunión
La patria no es de nadie: y si es de alguien, será, y esto solo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia.
Esta obra debe interpretarse con un gran desprendimiento hacia el presente.