En medio de tantas dificultades, el Congreso supo levantarse a la altura de la situación dando nueva vida a la Revolución y nuevo ser a la República por un acto vigoroso que hará honor a su memoria mientras el nombre argentino no desaparezca de la tierra.
Un rápido y vigoroso cambio hacia la ofensiva - el relámpago de la espada vengadora - es lo que constituye los más brillantes episodios de la defensa.
En aprieto y en lugar estrecho no es fácil retirarse en el momento de peligro ni revolver los barcos, que es toda la obra y arte de las naves ligeras y de buenos marineros; antes es forzoso combatir como si estuviesen en tierra firme entre gente de infantería, y en tal caso, los que poseen más naves tienen más ventaja.
Como ya dije, a veces me traicionan los nervios, pero una vez que decido algo, me mantengo firme en mi decisión, para bien o para mal.
Nací modesto pero me duró poco
La organización sigue el ejemplo de quién está en lo más alto. La fuerza y personalidad de los directivos determina la fuerza de la organización que dirigen. Según lo duro que trabajen y a cuantas personas involucren determina el alcance de su influencia.
Mi pulso es enérgico y necesito un instrumento de fuerte temple. Hago rebajar una cuchara de albañil y me presta excelente servicio. Esta espátula da en un mismo golpe, según la presión, gamas colorística que no se obtienen con el pincel. Permite pocos retoques, yo trabajo muy rápido, empiezo muy temprano y sigo trabajando hasta terminar la obra.
[Un científico tendrá] Temperamento enérgico dispuesto a resolver un problema; aplicación en las tareas y una fortaleza que lo mantiene erguido ante muchas cosas que podrán haberlo tumbado; y ante todo, perseverancia, un terco rechazo a desistir y a admitir la derrota.
La Cenicienta volvió con la ratonera en la que había tres grandes ratas. La Hada escogió una entre las tres, dándole la preferencia por su barba; y habiéndola tocado con la varilla, se transformó en un fornido cochero con gruesos bigotes.
Habla suave y lleva un grueso bastón.
Hay un gran árbol; su tronco es tan grueso que sería muy difícil cortarlo. Ahí sigue al borde del camino. Los carpinteros que pasan por allí ni se dignan mirarle, pero muchos viajeros se cobijan bajo su enorme sombra. Así es el Sabio: de tan grande deviene en inútil, pero muchos se cobijan bajo sus palabras. ¿Por qué, entonces, va a ser perjudicial y malo no servir para nada?
Algún mecanismo automático chasqueó levemente en el voluminoso cerebro de la joven. Sintió que las rodillas se le aflojaban y una sensación de frío en el estómago. Se había enamorado de aquel hombre.
Prosiga usted indicó el eminente médico, sin dejar de balancear una pierna ni quitarle ojo a aquel hombre que tenía ante su mesa, y el cual deseaba informarse si, desde el punto de vista clínico, existía alguna probabilidad de salvarse de la horca, por el feo y sucio delito de haberse devorado impunemente a un rollizo niño de pecho.
En mi cabeza yo soy el más fuerte de todos. Desde luego, no necesito el Balón de Oro para demostrar que soy el número uno
Igual que el navegante a quien el fuerte viento desalienta mira a dos luces del nocturno cielo, lo mismo, en mi tormenta de Amor, miro en dos luces al brillante signo en el que hallo mi único consuelo.
Y aprendí algo: que debía armarme interiormente de valor. Intento ser valiente y no asustarme de nada. Y la verdad es que nunca he tenido miedo absolutamente de nada. Sufría con algo, lo asimilaba. Esto o aquello me preocupaba. No tenía dinero, no tenía a esta mujer o a aquel amor. Música fiasco, falta de éxito y todo lo que quiera, ya sabe. Pero siempre fui muy valiente...
No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.
Francamente, estaba horrorizado con la vida, con lo que un hombre tenía que hacer simplemente para comer, dormir y mantenerse vestido. Entonces me quedaba en la cama y bebía. Cuando bebía el mundo aún estaba allí afuera, pero por el momento no te tenía agarrado del cuello.
Para consultar la Wikipedia hay que ser un ceporro o un agarrado
...en la vida he pisado un gimnasio, mientras que un piloto actual es un auténtico atleta capaz de meterse 8 horas de gimnasio o rodar en bici cientos de kilómetros
Cuando me preguntan sobre Bolt, yo digo que podría ser el mejor atleta de la historia, pero si alguien corre 100 metros en 10,03 segundos un día y 9,69 al año siguiente, sería un tonto si no cuestionara ese dato en un deporte que tiene la reputación que tiene el atletismo
No soy disciplinado. Tienes que ser responsable cuando sos líder, tener la dignidad y la autoridad que requiere un líder, y eso es muy pesado para mí.
El estadio de Zlin, situado en la zona industrial y feísimo, se halla enfrente de la central eléctrica: el viento barre el humo de las chimeneas, el hollín y el polvo, que caen en los ojos de los deportistas. Pese a tales inconvenientes, a Emil comienza a gustarle ese estadio, el aire pesado que se respira en él es bastante más puro que el del taller.
...los hombres saben mejor que las mujeres, saben recio como cochino salado, como jamón, da gusto comer un buen macho, las mujeres saben dulce como quien come flores y te dejan él estomago flojo como si no hubieses comido.
No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.
Nuestra raza es resistente por su linaje.
Hace dos años conocí al hombre de mi vida y ahora estoy más en paz que nunca, feliz. Jordan me apoya en todo, es sólido como una roca. Por eso le dediqué una balada, Save Me from Myself
En México, todavía, el valor de caudillos, mártires, artistas notables y valores del hogar sólido se determina por el número de estatuas que consiguen, y por la mezcla de terquedad y docilidad con que monumentos y bustos aceptan el avance omnívoro de lo urbano. Y que se cuiden los iconoclastas. Ya lo advirtió Jean Cocteau: El riesgo de un destructor de estatuas es convertirse en una.
Yo he visto garras fieras en las pulidas manos; conozco grajos mélicos y líricos marranos...El más truhan se lleva la mano al corazón, y el bruto más espeso se carga de razón
Su pálida frente es un mapa confuso: la abultan montañas de hueso, que forman lo raro, lo inmenso, lo espeso de todos los siglos del tiempo difuso.
No podemos aceptar la ocupación de un solo milímetro cuadrado de suelo serbio. No empezamos esta guerra, no declaramos esta guerra. La guerra fue comenzada y nos fue declarada por los mismos que lo hicieron en 1914 y 1941, junto con el Imperio Austrohúngaro y los fascistas alemanes, unidos contra los serbios
Duerma yo o este despierto, dos mas tres serán siempre cinco, y el cuadrado no tendrá mas que cuatro lados
Tu cuerpo es una vía que recorro con mi tren, 'ta lleno de estacones que me copan de placer; me trepo a tus volcanes por la nieve de tu piel y cuando voy bajando, voy esquiando y para en todas ese tren lo tren y acaba en una terminal de lujo que nos tira en el andén.
Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias.