Es verdaderamente importante para el actor o cualquier persona creativa, permitir expresarse, sentirse cómodos, con la libertad de saber que van a aprovechar tus ideas. Hay que tratar mucha gente y respetar lo que hacen. Nada vale más que el hecho de que te acepten una idea tuya y se lleve a cabo. Te da muchísima confianza.
La patria es algo más de lo que tú supones; la patria es el poder que se hace respetar por el prestigio de sus honradeces y por la religión de las instituciones no mancilladas; la patria es el conjunto de todos los partidos en el amplio y pleno uso de sus derechos; La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo
La dicha más hermosa del hombre que piensa es haber escrutado lo escrutable y venerar serenamente lo inescrutable.
venerar la realidad sin formas, mediante pensamientos no pensados, es la mejor manera de venerar. Pero si alguien es incapaz de venerar a Dios sin darle formas, la veneración de formas es aceptable. La veneración sin formas sólo es posible para personas que se han desprendido del ego.
Es horrible admirar el libro de un hombre y después conocerlo, y destruir todo el placer que causó su obra con unas pocas posturas egocéntricas, de modo que no sólo a uno le disgusta su personalidad, sino que nunca puede volver a leer nada de él con una mente abierta. Su pequeño ego malo siempre está espiándolo a uno detrás de las palabras.
La necesidad del creador viene antes que la necesidad de cualquier posible beneficiario. Aún así todo, se nos ha enseñado a admirar al que reparte dádivas que no ha producido por encima de aquel que hace posibles las dádivas. Elogiamos un acto de caridad. Nos encogemos de hombros ante el éxito del productor.
Las fatigas de la vida nos enseñan únicamente a apreciar los bienes de la vida.
La persona verdaderamente efectiva tiene la humildad y el respeto necesarios para reconocer sus propias limitaciones preceptúales y apreciar los ricos recursos que pone a su disposición la interacción con los corazones y las mentes de otros seres humanos. Esa persona valora las diferencias porque esas diferencias acrecientan su conocimiento, su comprensión de la realidad.
Mi verdadera religión: adorar a la Intimidad en mi representación, sinceramente, sin otra finalidad; rendirme a la verdad viva y entregarme a quien sé que está en mí y yo en El.
Si la sociedad sigue a este paso creo que veremos místicos otra vez, como los hubo en todas las épocas oscuras. (...) Y la humanidad, como la tribu judía en el desierto, se pondrá a adorar a toda suerte de ídolos.
Puedes considerar a Bach elitista o no, pero no conozco nada más supremo que su música. Ella envía un impulso directo hacia lo más profundo de tu alma y tú puedes sentirlo.
Después, conforme los rebaños de Cristo fueron aumentando, los presbiteros se reuniron en asamblea para considerar que enseñanzas deberían impartir, e hicieron al pueblo pensar que estaba obligado a seguir sus doctrinas.
Sabe con toda seguridad que la esencia de todos los Profetas de Dios es una y la misma. Su unidad es absoluta... honrar a uno más que a otro, exaltar a algunos por encima de los demás de ninguna manera es permitido
Hemos logrado honrar un compromiso con el pueblo cubano, saldar una deuda histórica. El Salvador no olvida la solidaridad que siempre ha mostrado Cuba con nuestro pueblo
Es preciso recordar que siempre hay un futuro, futuro que es inexorablemente incierto. Con esto no quiero dar un mensaje de pesimismo, ni mucho menos, ya que la incertidumbre puede terminar tanto negativa como positivamente, con la ventaja de que el ser humano tiene facultades para inclinar la balanza a su favor.
La democracia es la necesidad de inclinarse de cuando en cuando ante la opinión de los demás.
Cuando el ánimo está en suspenso, un ligero impulso lo hace inclinarse acá o allá.
,... se terminó por saludar a un nuevo monarca bajo otro título (como si todo el problema se redujera al nombre).
Podremos saber que nada vale más que la brizna roída por un conejo o la ortiga creciendo entre las grietas de los muros. Pero nunca dejaremos de correr para acompañar a los niños a saludar el paso de los trenes.