Es curioso -dice Luder- En el fondo de los ojos de las personas extremadamente bellas hay siempre un remanente de imbecibilidad.
Mis primeros recuerdos tienen que ver con la revolución y éstos influyeron el resto de mi vida. Comprendí que no había un México sino muchos Méxicos.
He tocado con mucha gente diferente, y un buen día tuve la fortuna de conocer a Mick y a Keith y entrar en los Rolling Stones. Ésta es la música que yo hago, los Rolling Stones soy yo, son mi vida; el resto son pasiones e intereses alternativos.
El vino sobrante es para el ayudante.
El Yo descarta la ilusión de yo y, sin embargo, sigue siendo yo. Ésa es la paradoja de la autorrealización. En lugar del yo original, la autoentrega perfecta deja un residuo de Dios en el cual el yo se pierde. Ésa es la forma más alta de devoción y entrega y la culminación del desapego.
Exhibir imágenes en las procesiones es otro residuo de la religión de los griegos y romanos.
Dominado el Legislativo, aniquilado el Judicial, derruida la oposición, al populista le resta anular a los medios de comunicación
Hombre que vais por el mundo: atended y entended. El tiempo de la confusión es ya en ustedes. Aún resta un tiempo... Comprende, observad, entended. Ya la gente cayó en la imitación pueril, en el vulgar inicuo, en la jactancia banal, en la ignorada desvergüenza; desubicada corre tras el oro por él robará, estafará, la ganará, en bien o mal hasta él... ¡Basta! El oro en castigo: ¡caerá!
Es curioso -dice Luder- En el fondo de los ojos de las personas extremadamente bellas hay siempre un remanente de imbecibilidad.
El vino sobrante es para el ayudante.