Pueblo que no sabe su historia es pueblo condenado a irrevocable muerte. Puede producir brillantes individualidades aisladas, rasgos de pasión de ingenio y hasta de género, y serán como relámpagos que acrecentará más y más la lobreguez de la noche.
El bien consiste en vivir conforme a la propia ley. Lo único que puede producir el bien es el conocimiento y la aplicación de la ley de la humanidad.