Vísteme de hermosura el pensamiento, serenidad, perennemente unida al árbol de mi vida a contra viento.
No son los pensamientos más profundos los que actúan más duraderamente sobre el mundo.
La mayor parte de los seres tiene que estar conquistando y reconquistando incesantemente al ser que desea, que no se ofrece a ellos sin combate
El verdadero practicante debe ser un soldado que combate incesantemente contra sus enemigos interiores.