El lenguaje hace que la gente no pueda salir de su ambiente. Enseñad a un hombre bajo a expresarse como un aristócrata y lo cambiaréis.
El aristócrata es un demócrata que ha hecho carrera
Quiero insistir con que mucho mejor es ser prestigioso que popular, que mucho más importante es el recorrido con el que uno llega a un lugar que el éxito o no que se obtenga en la búsqueda, que los hechos son mucho más significativos que las palabras, que demostrar es mucho más importante que hablar, que hay que permitir que ingrese la información que riega nuestra parte noble y evitar que ingrese la información que estimula nuestros bajos instintos.
Una máxima es la expresión exacta y noble de una verdad importante e incontestable. Las buenas máximas son los gérmenes de todo bien: fuertemente grabadas en la memoria, nutren la voluntad.