Sacar lustre a la política quizá nos exija no imitar a los predicadores de utopías imposibles y dedicarnos, más a que dar vueltas a cual sea el ideal de justicia perfecta, a resolver injusticias concretas. Necesitamos fiarnos de los ingenieros de la eficacia antes que de los profetas del dogma.
Los poemas son formas de coloración protectora mediante las cuales una persona insegura de sus verdaderos colores hace pruebas de coloración para imitar los colores verdaderos o para engañar la detección.
He aprendido a nunca ridiculizar la opinión de cualquier hombre, por extraña que pueda parecer.
...sólo me gustan las profesiones útiles: todo aquel que no tiene talento más que para fabricar dioses o para matar hombres, me ha parecido siempre un individuo consagrado a la indignación pública y al que se le debe ridiculizar u obligar a que trabaje a la fuerza.