Lo único que detiene a Dios de enviar otro diluvio es que el primero fue inútil.
La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos
La lluvia es el llanto del cielo: en sus ojos de enamorado con la tierra, concluye como la cólera del hombre con su amada: con lagrimas copiosas.
Abriendo los picos, los pajaritos esperan a su madre. lluvia de otoño.