Puede que sea el gallo el que canta, pero es la gallina la que pone los huevos
¡Cuán crueles y vanos son los hombres! ¿Por qué nos asesinan? ¿Por qué nos comen? ¿Qué daño les he hecho yo, por ejemplo? ¿Qué grave trastorno o qué perjuicio irreparable les he ocasionado? Les he dado huevos frescos, cría; los he recreado con mi canto; les he anunciado el mal tiempo, el bueno tal vez con mayor exactitud y armonía que los maestros cantores, la presencia de un ladrón.
... el de movimiento comunicado por el choque de dos bolas de billar...
Aquí nosotros no hemos dormido en tres cabrones días, para que vayan escuchando y se vayan enterando. Porque yo no soy Luis Miguel, ni soy Shakira, ni soy ningún tipo de artista que estaba en un cabrón yacuzzi, agarrandome las bolas con modelos en el hotel.